El trabajo duro purifica el espíritu.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Hombre osado, bien afortunado.
¿Y si somos los mejores, bueno y que? (Ante cualquier actividad deportiva).
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Quieres taparle el ojo al macho.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Amor y vino, sin desatino.
Dicen y decimos que más vale un hermano que diez primos.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Para bien estar, mucho hay que andar.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Lo que es igual, no es trampa.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
Moza franca, bien juega el anca.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Abogacía, que una boga y otra cía.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Riqueza vieja es la nobleza.
Cuentas claras conservan amistades.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Quien bien quiere, bien obedece.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
El que no se fía, no es de fiar.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Arca abierta al ladrón espera.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Quien calla otorga
Es más fácil para una hormiga transportar una montaña que mover a los que mandan.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
De tal palo tal astilla.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
El que huye, obedece.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
A consejo ido, consejo venido.
No te salgas por la tangente.
Ido el conejo me das consejo.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Bien gobernar y no mucho bailar.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.