Bien gobernar y no mucho bailar.
Me lo contó un pajarito
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Has lo que debes y no lo que puedes.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Sin dudar, no hay acertar.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
No es de hombre prudente nadar contra la corriente.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
La suerte está echada.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Que estudien los burros, que yo ya se mucho.
Saber uno los bueyes con que ara.
El que pestañea pierde.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
La variedad place a la voluntad.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Los mejores consejos, en los más viejos.
El ojo es más grande que la barriga.
Quien mucho desea, mucho teme.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Más haces callando que gritando.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Oír campanas y no saber dónde.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Donde no llega la mano, llega la espada.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Un clavo saca a otro clavo.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Vale más tener que no desear.
Comprar y vender, buen camino para enriquecer.
La envidia es carcoma de los huesos.
El que no tiene hijos, los educa bien.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.