Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Cada tonto tiene su manía.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Buscarle la quinta pata al gato.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Quien tuvo, retuvo.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Cuanto más tienes, más quieres.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
Ni hablar mujer, traes pistola.
Con el metro que midas, te medirán.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
O faja o caja.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
La belleza entra por la boca.
Para prosperar, vender y comprar.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
Tal vendrá que tal te quiera.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
La vida es un juego.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
El enano ve gigantes por todas partes.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Espéjate para que veas cómo eres.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
Refranes y consejos todos son buenos.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Hablar más que lora mojada.
A buenos ocios, malos negocios.