Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
En la variación consiste el gusto.
Lo que ha de ser, va siendo.
Falso por natura, cabello negro, la barba rubia.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Lo que haces, encuentras.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Ya los perros buscan sombra.
El que nada sabe, de nada duda.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Quien mucho escucha, su mal oye.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Hablar por referencias es casi mentir.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Cada raposa mira por su cola.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Quien no atiende lo que tiene, es mejor que lo enajene.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Más vale callar que con borrico hablar.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Vale más ser ralos que calvos.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Quien busca, halla.
El que más mira menos ve.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
La economía es riqueza, como el derroche pobreza.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Lleno de pasión, vacío de razón.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.