Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Intimar con ninguno; trato con todos.
El corazón no sabe mentir
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Mas mata la duda que el desengaño.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
El hablar es plata y el callar es oro.
Donde hay confianza, da asco.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
No basta parecerlo, hay que serlo.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
No digas no sin saber por qué no.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
Dame venta y te daré cuenta.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Hasta ajustar, regatear.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Donde hay duda hay libertad.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
La carrera de tonto se estudia pronto.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Fingir no es mentir.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Los refranes no engañan a nadie.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Madruga y verás; busca y hallarás.