¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
Las acciones revelan las pasiones
Casa de mantener, castillo de defender.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Estar en tres y dos.
Tanto tienes, cuánto vales.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
El que ha de ser bachiller, menester ha de aprender.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Muchas cabezas teñen pelo, pero no todas tienen sesos.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Antes di que digan.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
El que apurado vive, apurado muere.
Una maravilla, con otra se olvida.
La muerte hace reflexionar.
Insinuación de rey, como si fuera ley.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
El diablo está en los detalles.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Ladrón que roba poco, es tonto y loco.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
El ojo quiere su parte
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
El corazón no sabe mentir