Bien urde quien bien trama.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Las damas al desdén , parecen bien.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Dame pan y dime tonto.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Al mayor peligro, el mayor auxilio.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Sé osado y serás afortunado.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Más vale aprovechar que tirar.
Escucha a tus enemigos que son los primeros en notar tus errores.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
La esperanza mantiene.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
La primera impresión es la que cuenta.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
A mejor cazador se le va la paloma.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Madre dispuesta, hija vaga.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Quien en ti se fía, no le engañes.
De persona palabrera, nunca te creas.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Quien no sabe, no vale nada.
Ir por los extremos no es de discretos.
La ausencia causa olvido.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Escucha el silencio... que habla.
Buenos y tontos se confunden al pronto.