Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Para aprender, perder.
A chica boca, chica sopa.
Con el engañador, se tú mentidor.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Bien juega quien mira.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Papel, testigo fiel.
La mentira es animal de quinta vida.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Araña de día, carta o alegría.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
Ser más bueno que el pan.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Más obrar que hablar.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Según es el dinero, es el meneo.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Las palabras sinceras no son elegantes, pero las elegantes no son sinceras.
La rata avisada, no muerde carnada.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
A Dios, nada se le oculta.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Buena vida si refrenas tu ira.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
A enemigo que huye, puente de plata.