La abundancia hace infelices a los ricos.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Eso es meterse en camisa de once varas.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
A falta de caballos, que troten los asnos.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Su ladrido es peor que un mordisco
La vida no es senda de rosas.
El que se casa, quiere casa.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
La morena, de azul llena.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
A falta de pan, buenas son tortas.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
Caridad contra caridad no es caridad.
A pan duro, diente agudo.
Además de cornudos, apaleados.
De tales devociones, tales costurones.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
El que está a las duras, está a las maduras.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Del mal vino, buena borrachera.
Llaga incurable, vida miserable.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Hay ojos que de legañas se enamoran.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
El amor es como el agua que no se seca.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.