Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Confesión hecha, penitencia espera.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Al engaño, con engaño.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
El necio o no se casa o se casa mal.
Los celos son malos consejeros.
Quitada la causa se quita el pecado.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Amistad entre desiguales, poco dura y menos vale.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Casarse bajo el palo de la escoba
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Quien en ti se fía, no le engañes.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Putas y frailes andan a pares.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Quien te adula, te traiciona.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
Quien miente, pronto se arrepiente.
A la mujer casada, el marido le basta.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.