La envidia y las fiebres matan al que las padece.
El que mucho habla, mucho yerra.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Bien ama quien nunca olvida.
El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta se mea en el quicio.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Boca sin dientes, casa sin gente.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Cada uno muere de su vicio.
De cuentos suele irse a chismes.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Ningún rencor es bueno.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Irse con la música a otra parte.
Ir de trapillo.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Ama al grado que quieras ser amado.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Todo lo que no es dado es perdido
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Buenas cartas a veces pierden.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
El que no mira, suspira.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
El que no arriesga, no pasa el río.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.