Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Muero el Rey y el Papa y el que no tiene capa.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
El perezoso siempre es menesteroso.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Conseguir una mujer bella es fácil, pero conservarla es difícil
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Donde las dejan, las cobran.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Cada pardal a su espigal.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Hasta la belleza cansa.
A buen hambre, no hay pan duro.
La monotonía genera aburrimiento
Cada día trae su propio afán.
Camino malo, pásalo pronto.
Las cosas se toman según de quien vengan.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
Ve delante cuando huyeres.
Aunque el asno vaya a la Meca no por eso es peregrino.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Unos por el culo estercolan, y otros por la boca.
Ya no soy quien solía ser.
El que es sabio nunca enceguece.
Fingir ruido por venir a partido.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
No escupas contra el viento.
No hay quinto malo.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
El que más hace, menos alcanza.