Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Los pies van donde va el corazón
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Hasta las hienas quieren a sus hijos.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
El que duerme con niños amanece mojado.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Dar la última mano.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
Jugar la última carta.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
En boca cerrada no entran moscas.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Si sabes que no llegarás a la meta, no te metas.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Bien convida, quien prestó bebe.
Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.
Los problemas nunca vienen solos.
Zapato os daré que tengáis que romper.
No quieras nunca buenos comienzos.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Galope que mi caballo no lleva, en el cuerpo le queda.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.