A su tiempo maduran las brevas.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
De casas y de potros que lo hagan otros.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Pan tierno, casa con empeño.
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
Hay que darle el beneficio de la duda.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Mal se cuece olla que no se remece.
A caballo de presente no se le mira el diente.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
A largos días, largos trabajos.
A tres azadonadas, sacar agua.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Todo flujo debe tener su reflujo.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Ama como el lobo ama a la oveja
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Alforjas llenas quitan las penas.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Aquí hay gato encerrado.
En tu casa, hasta el culo descansa.
No todos los que van a la iglesia son santos
A calza corta, agujeta larga.
Flaco hombre, mucho come.
Bailar la trabajosa.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Haz favores y tendrás enemigos.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.