Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
No hay peor tiempo que aquel que viene a destiempo.
Trata al que no es virtuoso como si lo fuera, y se volverá virtuoso
La ocasión asirla por el guedejón.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Las aguas mansas son las peores
El que de joven no es acucioso, llegado a viejo en vano se lamentará.
En Octubre, de la sombra huye.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Una en el papo y otra en el saco.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Hijo de padre pobre, justo es que mucho lo llore, hijo de padre rico, llorándolo tantico.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Baila más que un trompo.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Harto ayuna quien mal come.
No juzgues el barco desde tierra
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Más vale dejar en muerte a un pillo un duro, que pedir en vida una peseta a un hombre de bien.
Un hermano es un hermano; una cuñada no es nada y si se muere el hermano, la parentela se acaba.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
El nosotros anula el yo.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
A consejo ido, consejo venido.