El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Amigo no fue el que lo dejó de ser.
Eso es harina de otro costal.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Quien tiene en el corazón el amor por una mujer, no tiene tiempo de odiar
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Quien hace, aplace.
No hay primera sin segunda
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Decir bien y obrar mejor.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
El que pega primero pega dos veces.
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Para el avaro, todo es caro.
Donde humo sale, fuego hay.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
El hombre honrado a las diez acostado.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
O la bebes o la derramas.
No puedes tapar el cielo con la mano.
Ser amable es ser invencible.
Las dilaciones son peligrosas.
No te fíes del sol del invierno.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Esta permitido ser más hábil que los demás; pero es peligroso parecerlo.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
De donde no hay no se puede sacar.
La pereza es la madre de la pobreza.
Suegra, ni de caramelo.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.