Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Las penas no matan, pero rematan.
Necio es quien con necios anda.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Solo como Adán en el día de la madre
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
La razón no quiere fuerza.
Es más terco que una mula.
Quien no ama no vive
El mejor escribano echa un borrón.
Llegó el momento de la verdad.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
La excepción confirma la regla.
Cada cual es rey en su casa.
En casa llena el loco no se apena.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Por la boca muere el pez.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Azote y mordedura, mientras duele dura.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Quien dice mal de la pera, ése la lleva.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Hacer de tripas corazón.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
Tiene más carne un huevo frito.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Se necesitan dos para empezar una pelea.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
La zorra nunca se mira la cola.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.