Suprema Justicia, suprema injusticia,.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Los bienes son para remediar los males.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Por pedir, nada se pierde.
A la par es negar y tarde dar.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Al higo por amigo
Donde pan comes migas quedan.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Amor y vino, sin desatino.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Alábate cesto, que venderte quiero.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Como buscar una aguja en un pajar.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Impedir lo que ha de ser, no puede ser.
El empezar es el comienzo del acabar.
No valdees aguas desconocidas.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Estar en tres y dos.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
Paja triga hace medida.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
El que siembra, cosecha.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Canten calandrias o les apachurro el nido.