Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Hay genios sin educación primaria y, pendejos con doctorado.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Para muestra basta un botón.
La sierra, con nieve es buena.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
A mucho amor, mucho perdón.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Hay que predicar con el ejemplo.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Andar probando como cuchillo de melonero.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Para los Santos, nieves en los cantos.
No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
Bebido el vino, perdido el tino.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Las damas al desdén , parecen bien.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
El mundo y sus atractivos, son botín de los más vivos.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Ojo por ojo, diente por diente.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Quieres taparle el ojo al macho.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.