Nada es bello excepto la verdad
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
El burro hablando de olotes.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Esto es pan para tu matate.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Dinero llama a dinero.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Con poco viento cae en el suelo torre sin cimiento.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Quien mocos envía, babas espera.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Al potro y al niño, con cariño.
Escucha el viento... que inspira
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Un buen día nunca se olvida.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
No digas no sin saber por qué no.
Hasta ajustar, regatear.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Esto es de rompe y rasga.
No gastés pólvora en chimancos.
Dios, si da nieve, también da lana.
Jornada emprendida, medio concluida.
A las obras me remito.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Hablar hasta por los codos.
A los locos se les da la razón.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Hay que darle el beneficio de la duda.