Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Estás trabajando para el inglés.
Hablar hasta por los codos.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
No se hablar, y me mandas predicar.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Ama profunda y apasionadamente.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
En el culo y en la trompeta, solo es aire lo que suena.
Quien calladamente arde, más se quema.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Olla remecida u olla bien cocida.
Donde hay gana, hay maña.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
El interés dueño del mundo es.
Los hijos son lo que la madre quiere.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Ese huevito quiere sal
Cacarear y no poner, bueno no es.