La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
En boca cerrada no entran moscas.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Obra de portal, dura poco y parece mal.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
La necesidad carece de ley.
De la risa al duelo un pelo.
Besos y abrazos no hacen niños, pero tocan a vísperas.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Noviembre caliente, mayo helado.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Cuando masques, no chasques.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Chico pueblo, grande infierno.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
El hábito es al principio ligero como una tela de araña, pero bien pronto se convierte en un sólido cable.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Unos dicen lo que saben, y otros saben lo que dicen.
No basta ser bueno, sino parecerlo.
El corazón del justo, piensa para responder.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
A quien espera, su bien llega.
El necio dispara pronto sus dardos.
Al ratón que no sabe más de un agujero, el gato le pilla presto.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Puedo derrotarte físicamente con o sin razón, pero solo puedo derrotar tu mente con un razonamiento.
Nada es bello excepto la verdad
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.