Haber de todo, como en botica.
Los celos ciegan la razón.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Favor ofrecido, compromiso contraído.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
Dar el consejo y el vencejo.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Una buena dote es un lecho de espinos
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Cavas tu tumba con los dientes.
Una deuda, veinte engendra.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Puede uno entender como un ángel y seguirá siendo un demonio.
Escribir despacio y con buena letra.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Dar es corazón, pedir es dolor
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Hablando la gente se entiende.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
No quieras tapar el sol con un dedo.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Otra cosa es con guitarra
Lección dormida, lección aprendida.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Sirva de algo mientras se muere.
A causa perdida, mucha palabrería.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Palabra dicha, no tiene vuelta.