Atender y entender para aprender.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Casa chica infierno grande.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Claridad, y no en el caldo.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
La virtud ennoblece.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Al endeble todos se le atreven.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Propagación mear no espuma.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Con quien te vi te comparé.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Ojo al parche.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
La virtud loada, crece.
De solo aire no vive nadie.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Casa ordenada, casa salvada.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.