Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
El que nada sabe, de nada duda.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
A cautela, cautela y media.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
¿Chocolate con tomate?, ¡qué disparate!.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Mojarse el potito.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Saber poco obliga a mucho.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Muchas veces el que escarba lo que no querria entrada.
Dar y tejer es buen saber.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Tal para cual.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.