Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Amanecerá y veremos.
A cama chica, echarse en medio.
La comida entra por los ojos.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
La primera impresión es la que cuenta.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
El mal comido no piensa.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
Para el gusto se hicieron los colores.
El enano ve gigantes por todas partes.
Necio que calla por sabio que pasa.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Jugar a las cartas vistas.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
No juzgues el barco desde tierra
Criticar es más fácil que imitar.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
De la noche en la espesura, hasta la nieve es oscura.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
No puedes tapar el cielo con la mano.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Hablar por referencias es casi mentir.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
La práctica perfecciona.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Confía en lo que ves
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.