Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Dichosos los ojos que te ven.
El que quiere subir inventa la escalera.
El mundo es de los audaces.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Dios sabe lo que hace.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Bien urde quien bien trama.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Llegar a punto de caramelo.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Cuando Dios borra, escribir quiere.
No hay mayor tontería que reñir.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Más vale loco que necio.
La intención hace la acción
Cerrado a cal y canto.
Hablar con el corazón en la mano.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
¡Se nos creció el enano!
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Hablar bajo y obrar alto.
Una cosa es una cosa, y seis media docena.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.