Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Del ahorro viene la posesión.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
El que anda en silencio, cazar espera.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Piedra que rueda no hace montón.
Más obrar que hablar.
Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Sin virtud poco vale la salud.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Olvidar una deuda no la paga.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Conquista el amor solo aquel que huye
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
En Abril aguas mil, al entrar pero no al salir.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Los que miden el oro por celemines, suelen ser los más ruines.
En el bosque no hay pájaros gordos.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
La alegría alarga la vida.
Andarse por las ramas.
Quien tiene arte va por todas partes.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.