Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
A fullería, cordobesías.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Abrojos, abren ojos.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Juramento, juro y miento.
Intimidades, solo en las mocedades.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
La mentira produce flores, pero no frutos.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
Casado por amores, casado con dolores.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Amores y dolores quitan el sueño.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
La esperanza es la última en morir.
Burla pesada, en veras acaba.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Cuatro ojos ven más que dos.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.