Arco en el cielo, agua en el suelo.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
La oprtunidad la pintan calva.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Buenas cartas a veces pierden.
A los tontos no les dura el dinero.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Confía en lo que ves
Valgan las llenas, por las vacías.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Los celos ciegan la razón.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Hay quien no ve su camino.
Refranes de viejas son sentencias.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
La pasión embellece lo feo
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
La intención es lo que vale.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
A días claros, oscuros nublados.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.