Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Padecer cochura por hermosura.
El amor refresca como el rocío
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Ofrecer el oro y el moro.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
No todo lo que pendula cae
Todo gran amor no es posible sin pena.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Quien quita lo que da, al infierno va.
La sugestión obra.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.