Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Pasará, sea lo que sea.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
No hay peor ciego que el que no quiere ver.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Ignorante y burro, todo es uno.
No hay primera sin segunda
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
Hablando la gente se entiende.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
Cada uno con su humo.
Dios consiente, pero no siempre.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Malos reyes, muchas leyes.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
A consejo de ruin, campana de madera.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
El triunfo de los crueles es breve
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Como pecas, pagas.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
El interés mata la amistad
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Ni con todo el dinero del mundo se puede comprar una hora de sueño tranquilo.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.