No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
El que bien ama, tarde olvida.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
El interés tiene patas.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
El burro hablando de olotes.
Sigue los impulsos de tu corazón
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Al que quiera celeste, que le cueste.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Hablen cartas y callen barbas.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
En casa pobre, pocos cuentos.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Peor es mascar lauchas
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
Amor con casada, solo de pasada.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Inclinar la balanza.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.