Volverse humo.
No saber de la misa la media.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Barro y cal, encubre mucho mal.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
La trasquilá, buena o mala, a los cuatro días iguala.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Las desgracias no vienen solas.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Bailando con la más fea
Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Andar el tiempo y vernos hemos.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Cuando hay amor hasta las cicatrices de la viruela son iguales a los hoyuelos en las mejillas.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Al que no le saben, le inventan.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Carta echada, no puede ser retirada.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
El amor y la tos no pueden ocultarse.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
La noche para pensar, el día para obrar.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Calva buena, luna llena.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Gracias que hacen pero no la ven.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca