La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Bolsa llena, quita las penas.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
Hasta la belleza cansa.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Las pestes y el matrimonio, son inventos del demonio.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
De pronto, nadie es tonto; después quizá lo es.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
No hay dicha, sino diligencia.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Dios los cría y el diablo los junta.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Al loco y al aire, darles calle.
Tener el juego trancado.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
No es bello lo que es caro, sino caro lo que es bello.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
Mal apaña quien no engaña.
No temas a truenos ni a ratones, ni brujas ni supersticiones.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
El que con locura nace, con ella yace.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.