El que con locura nace, con ella yace.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
¿Usted qué come que adivina?
El cebo es el que engaña, no la caña.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Pensando en pajarito preña'o
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
A buen sueño, no hay cama dura.
Vida sin amor, años sin verano
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Noviembre caliente, mayo helado.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
El mirón, ¡chitón!.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Qué es una raya más para el tigre.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Todo lo mudable es poco estimable.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Necesitado te veas.
Al que es fraile, todos le parecen del mismo aire.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
La boda de los pobres, toda es voces.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Rubio arrubiado nunca fue sino falso.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.