Alegría no comunicada, alegría malograda.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
De día no veo y de noche me espulgo.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Confesión hecha, penitencia espera.
Nadie está obligado a lo imposible.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
En esta vida insensata, ni al rico le sobra plata.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Tapados como el burro de la noria.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Quien no cree en los santos, menos cree en espantos.
Querer es poder.
La verdad padece, pero no perece.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Los pensamientos no pagan peaje
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
A enemigo que huye, puente de plata.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Hablar por referencias es casi mentir.
El pobre de su pobreza no sale.
Quien sabe adular sabe calumniar.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
El mundo está vuelto al revés