Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Quien calla otorga
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
La vida es una sorpresa continua
Amor comprado, dale por vendido.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Hijos casados, duelos doblados.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
El que jura miente.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
A mala suerte, envidia fuerte.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Bienes y males, a la cara salen.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Jugar a dos barajas.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Idos y muertos es lo mesmo.
Hoy no se fía, mañana sí.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
La envidia es una mala consejera.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Los necios y los salmones siempre nadan contra la corriente.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.