El amor y el reloj locos son.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
De tales devociones, tales costurones.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
¿Para qué quiere el ciego la casa enjalbegada, si no ve nada?.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Llegar al humo de las velas.
Más ven cuatro ojos que dos.
Cuentas claras, amistades largas.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Se llena antes el ojo que el papo.
Quien hizo una...hace dos
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Hacer la del humo.
Mientras dura, vida y dulzura.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Una maravilla, con otra se olvida.
El necio dispara pronto sus dardos.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
El que no sabe, es como el que no ve.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.