Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Detrás de la leche nada eches.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
No hagas leña del árbol caído.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
El que es mandado no es culpado.
Mejor no empezar algo que no acabarlo.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Refranes de viejas son sentencias.
Costumbre hace la ley.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
El que mal anda, mal acaba.
Cuando dude, no saludes.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
No hay cosa que no tenga su contra.
Es más feo que carro visto por debajo.
Lo prometido es deuda.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.