Cara más fea, la alegría la hermosea.
A más beber, menos comer.
El tiempo no perdona a nadie.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Haciendo se aprende a hacer.
Creer a pie juntillas.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
No juzgues el barco desde tierra
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Cuidados ajenos, matan al asno.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
El mundo es un pañuelo [a veces lleno de mocos].
No hay peor tienda que la vacía.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
El que mucho abarca, poco acaba.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
El que no madruga con el Sol no goza del día.
Hablar hasta por los codos.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Amigos pobres, amigos olvidados
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Quien hace malas, barrunta largas.
Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
Lo mejor de los dados es no jugarlos.
A chica boca, chica sopa.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Nadie busca ruido con su dinero.
No puedes esconder el humo si encendistes fuego.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Antes di que digan.
Un hombre puede lo que sabe
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno, ni es bueno el maestro.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.