A consejo malo, campana de palo.
Del ahorro viene la posesión.
No valdees aguas desconocidas.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Quien mezcla estudio y beber no llega ni a bachiller.
Como vives, juzgas.
Cazador, mentidor.
Es tonto, pero se mete en casa.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Casa de muchos, casa de sucios.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Los celos ciegan la razón.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Bota vacía la sed no quita.
Lo que no cuesta no vale.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Quien calladamente arde, más se quema.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Falso por natura, cabello negro, la barba rubia.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
Quien no se arriesga no conquista
Obediencia es noble ciencia.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
El que manda, no va.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.