Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Quien quita lo que da, al infierno va.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Estás más perdido que un juey bizco.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Ni vive, ni deja vivir.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Nobleza obliga.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
Mucho gana quien no Juega.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Haces mal, espera otro tal.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Lo barato cuesta caro
Donde se pace, que no donde se nace.
Lección dormida, lección aprendida.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
Pedir más es avaricia.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Es de bien nacido ser agradecido
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.