Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Moro viejo, mal cristiano.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Alabanza propia, mentira clara.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
La lujuria nunca duerme.
Ni tanto que queme al santo ni tan poco que no le alumbre.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
El aburrimiento es el mejor enfermero
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Buen pedidor, mal dador.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
O errar o quitar el banco.
Todo lo que no es dado es perdido
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Santo que mea, maldito sea.
Ruin señor, cría ruin servidor.
No es solo saber sumar, sino que hay que saber restar.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
El que nada debe nada teme.
Agua corriente, agua inocente.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Nadie se hace rico dando.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Vanidad exterior es indicio de pobreza interior.
Enfermo que come y caga no tiene nada
No gastes pólvora en gallinazos.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.