A osadas, que quien lo dijo no mintió.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Hacerte amigo del juez
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Si carero asado cenó, no preguntes de qué murió.
La vida, como las motos, no tiene reversa.
Buena barba, de todos es honrada.
Se queja más que la llorona.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Gran constipado, culo apretado.
No hay majadero que no muera en su oficio.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
Más peligroso que chocolate crudo.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Costal vacío mal se tiene y costal lleno mal se dobla.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Agua de por San Juan, quita vino y no da pan.
Como el espigar es el allegar.
Juego de manos, rompedero de ano.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Es pan comido.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Acometer hace vencer.
La lengua larga es señal de mano corta.
Ni casa junto a río, ni viña junto a camino.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
Mira que no está el horno para bollos.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Nunca acaba el que nunca empieza.