La suerte nunca da, solo presta.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Fíate del santo y no le prendas vela.
A preguiça se deu bem.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Tanto pedo para cagar aguado.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
El que monta un negocio y no es pesetero, pronto pierde su dinero.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
No donde naces, sino donde paces.
Dar el consejo y el vencejo.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Al hombre pobre no le salen ladrones.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
A ojo de buen cubero.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Colgar los guayos.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Ni carbón ni leña compres cuando hiela.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Cuatro ojos ven más que dos.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Es mejor deber dinero y no favores.
Leerle a uno la cartilla.