Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Caridad contra caridad no es caridad.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Dios no ayuda a los holgazanes.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Antes de que acabes, no te alabes.
A gallo viejo gallina joven.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
Es muy poco pinole para ahogarse.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
No me quieras dar gato por liebre.
No es lo mismo uno en su tierra, que en tierra ajena.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Al amo comerle y no verle.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Aterriza que no hay tocón.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
No me gusta el chisme pero me entretiene.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
No hay libro malo que enseñe algo bueno.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Buenas acciones valen más que buenas razones.