A casa de tu tía, más no cada día.
Palabras sin obras, barato se venden.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
La virtud es de poco sueño.
Lágrimas de viuda, poco duran.
A cada paso, un gazapo.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
A confesión de parte relevo de prueba.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
El que tiene más galío, traga más pinol.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
El solo querer es medio poder.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Fraile convidado echa el paso largo.
Idos y muertos es lo mesmo.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
El buey manso mató al amo.
De necios es huir de consejos.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
El que se afloja se aflige.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
El mal caldo, hirviendo y soplando.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
La mujer baja la voz cuando quiere algo, pero la sube al máximo cuando no lo consigue.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Dos capitanes hunden el barco.
Obra con amores y no con buenas razones.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Carne de cochino, pide vino.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.