Al mal tiempo, buen paraguas.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
En tiempos de lluvia se requiere algo más que un gabán.
Le busca las cinco patas al gato.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
A la puta, el hijo la saca de duda.
En pocos miles, pocos cientos.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Dar la callada por respuesta.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Dichosos los ojos que te ven.
Más ordinario que una monja en guayos.
Alcanza, quien no cansa.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Difama, que algo queda.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Salir del fuego para caer a las brasas.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
Foso y vallado, buen cercado.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
A la vejez, viruelas.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Lo que está por pasar pasará.
Quien tiene buen huerto, cría buen puerco.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Hija la primera, del padre entera.
Las palabras se las lleva el viento.
Los compañeros de cama se escogen de día