Quien salva al lobo, mata al rebaño.
A cada día su pesar y su esperanza.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
El que llora su mal, no lo remedia
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
El juez que toma, presto es tomado.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Cuando pitos, flautas; cuando flautas, pitos.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Amor con hambre, no dura.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Ni vive, ni deja vivir.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
El ahorro es santo porque hace milagros.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Hablar con el corazón en la mano.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Pon y te llamaran gallina.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Cada uno halla horma de su zapato.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
Quien vende barato vende doblado.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
A consejo de ruin, campana de madera.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Mala yerba, mucho crece.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
Me hizo sudar la gota gorda.
Orejas de burro.
El buen hijo a su casa vuelve.
De mala vid, mal sarmiento.